Origen de la Fiesta

El origen de la fiesta se remonta a la conquista hispana, cuando el indígena pirquinero Juan Collo encontró en el Siglo XVI, una imagen de madera que representaba a la Virgen María, cuyo rostro tallado toscamente pero con gracia, poseía un hermoso tono oscuro. Desde ese momento, la figura fue protegida por los familiares de Collo, quienes se autodenominaron "chinos" - palabras quechua que significa sirviente - de la Virgen a la que cariñosamente llamaron "Chinita de la Montaña" y la veneraron con danzas de origen incaico. Muchos años después se construyo una capilla en honor a la Virgen del Rosario y se ordenaron sus prácticas de veneración, organizando a los devotos bailarines en torno a cofradías.

Iglesia Chica en sus inicios
Iglesia Chica en sus inicios

Luego de un siglo, la primera iglesia estaba en ruinas y sin la figura de su devoción, por lo que se levanto otro templo y se encargo a Lima una escultura nueva. Tallada en su totalidad de cedro, la imagen midió 103 centímetros, casualmente un centímetro de madera por cada diez metros de altura, pues Andacollo se ubica a 1.030 metros sobre el nivel del mar. la policromía de su rostro conservo el tono moreno y los ojos levemente rasgados de la figura anterior. Otros cien años mas tarde, se construyo la tercera iglesia conocida como "Templo Antiguo", utilizando materiales de mayor resistencia, pues las anteriores eran de barro y paja; pronto se hizo pequeña ya que cada año aumentaba la cantidad de fieles que participaban de la fiesta, encargándose de la construcción de un nuevo edificio, llamado la "Iglesia Nueva", al italiano Eusebio Chelli. La obra buscó glorificar a la Madre de Dios, erigiendo una arquitectura imponente, que sigue provocando la admiración de fieles y visitantes. De estilo romano bizantino, con proporciones majestuosas, el espacio interior se configuro para albergar 10.000 devotos, sin interrupción de ningún mobiliario.

Virgen de Andacollo
Virgen de Andacollo